El cardenal Gianfranco Ravasi ofreció la conferencia: “la sensibilidad moderna y la encarnación” como parte conclusiva de las actividades del congreso internacional “El Hombre de la edad moderna y la Iglesia” desarrollado en las instalaciones del aula magna de la Pontificia Universidad Gregoriana el pasado sábado 19 de noviembre.
El Cardenal en su intervención desarrollo tres ideas principales modernidad, encarnación y sensibilidad moderna, donde expuso un análisis de la sociedad sus miedos y anhelos. El primero de los temas tuvo como base un acercamiento bíblico al tema “modernidad” partiendo desde el análisis conceptual hasta llegar a una fundamentación crítica sobre el concepto del tiempo y la manera de percibirlo hoy. También haciendo observaciones sobre los conceptos moderno y post-moderno.
Ya en la segunda parte de la ponencia Mons Ravasi habló de la Encarnación como fundamento cristiano de una particular visión del mundo y la realidad, basada en la noticia del nacimiento del Hijo de Dios. Con la encarnación existe una idea diferente del tiempo, donde Dios actúa. La Encarnación va más allá del dogma eclesial, justifica, dando paso a una nueva imagen del hombre capaz de la trascendencia y a la vez el Ser Absoluto como interesado con el diálogo con su criatura.
Los textos bíblicos ofrecerán elementos importantes para profundizar en este tema, como el Ev. de Juan o la carta a los Romanos.
Finalmente al llegar al tercer punto se hizo una descripción, y crítica, de la sociedad post-moderna. Dejando ver rasgos propios como el gran temor a la muerte y al dolor. También se descubre a un ser humano “moderno” muy atento a la sexualidad o la idolatría del cuerpo.
Por otra parte Escritores como Albert Cammus describen el rostro de un ser humano no reconciliado con la trascendencia. Ligado solo a la contingencia sin ninguna aspiración aparente, solo a vivir el momento.
Sin embargo el ser moderno quiere la relación con lo trascendente basta ver las manifestaciones de misticísmo, new age o espiritualismo como formas de manifestar una búsqueda. Pero al llegar al tema de la muerte se ve como una contingencia no terminada, se quiere trascender a la muerte buscando la vitalidad.
Al terminar la conferencia el Cardenal agradeció la atención y manifestó su preocupación por aprender a dialogar con la sociedad en la cual vivimos, esto incluye su conocimiento, para detectar los vacíos existenciales, por tanto el trabajo de los cristianos es de gran importancia. Pues el cristianismo tiene una gran riqueza para ofrecer, mostrar a Dios como verdadero Padre dador de vida capaz de relación con su creación.






